El propósito planteado en la fusión de los Ministerios del
Interior y de Justicia y del Derecho para la Defensa Judicial de la Nación, fue
procurar la adecuada defensa de los intereses de la Nación mediante el diseño e
implementación de políticas de prevención del daño antijurídico y el
fortalecimiento de la defensa litigiosa del Estado.